LA ÚLTIMA MORADA

L A   Ú L T I M A   M O R A D A

Por: M.Sc. Enrique Giniebra Giniebra, asesor histórico

El día 2 de marzo de 1898 se escribió un titular en el Periódico Patria que decía:

“Información especial sobre Isabel Rubio”

“El día 13 del pasado sorprendieron los españoles un campamento cubano en la provincia de Pinar del Río y allí hirieron gravemente a la heroína cubana Señora Isabel Rubio, viuda de Gómez, de 55 años de edad y quebrantada salud, a la cual llevaron moribunda después sus asesinos al hospital de la ciudad… Servía en el ejército cubano como médico cirujano y curaba también a los heridos españoles, sus implacables enemigos”.

A pesar de tener dos imprecisiones, una sobre el día del ataque al campamento y la otra referente a su edad, la nota del Patria demuestra la dimensión de Isabel Rubio, al punto de conocerse su trayectoria en la manigua entre los emigrados cubanos.

El legado de Isabel Rubio

Pintura a Isabel Rubio, técnica óleo sobre lienzo.

La extraordinaria figura de Isabel Rubio no fue un hecho casual en nuestras luchas revolucionarias del siglo XIX. Ella forma parte de una generación de patriotas, pero la insigne capitana vueltabajera fue la pinareña más relevante en el proceso de lucha por la liberación del yugo colonial español.

Las nuevas generaciones de pinareños la reconocen como una cubana que supo ubicar en alto sus deberes con Cuba, al consagrarse por entero a la causa común de su pueblo de constituirse en nación.

Pocas mujeres del siglo XIX transitaron por situaciones tan difíciles y complejas como Isabel Rubio, desde la infancia y hasta la muerte. La forma en que se enfrento a cada una de ellas reflejo una personalidad poseedora de innumerables valores humanos.

Mucho antes de comenzar la guerra de independencia de 1895 Isabel Rubio tuvo que criar sola a sus hijos, por fallecimiento de su esposo Joaquín Gómez, y posteriormente la pérdida de dos de sus hijas con niños que quedarían bajo su responsabilidad. Esto demostraba la infinidad de situaciones superadas por la patriota durante su vida.

Nunca se amilano ante los peligros, falta de alimentos, enfermedades y las fatigosas marchas realizadas por todo el escenario de Vueltabajo con su hospital de sangre, precisamente en lugares donde de la guerra era más difícil.

Por ello, su muerte el 15 de febrero de 1898, sería un golpe doloroso para los vueltabajeros y en especial los habitantes de su región de origen que durante 120 años han perpetuado su memoria.

La patriota insigne de Pinar del Río

Esta extraordinaria mujer considerada la patriota insigne de Pinar del Río, ha sido reconocida por sus aportes a la causa de la independencia de Cuba desde su muerte.

Ningún estudioso de la guerra en Vueltabajo desde los primeros años de la República Neocolonial pudo eludirla. Por ello, libros, reportajes periodísticos, sesiones de los ayuntamientos municipales e historiadores contemporáneos han expresado sus valoraciones, así como su figura está plasmada en pinturas de famosos artistas de la plástica y en cuatro monumentos que se encuentran ubicados al costado del antiguo hospital donde falleció en la ciudad de Pinar del Río; al frente de la casona donde vivió, en el Parque del poblado que hoy lleva su nombre y en la sede del Comité Provincial del PCC.   dos en el municipio de Pinar del Río y los otros dos en el poblado que lleva su nombre.

Museo Casa Isabel Rubio Díaz

Museo Casa Isabel Rubio Díaz, Municipio Guane.

Su casa en el poblado de Paso Real de Guane, ha constituido un centro de referencia para conservar los valores patrimoniales pertenecientes a ella y su familia. Convertido en el museo local, la institución promueve igualmente la trayectoria de la patriota insigne.

Su condición de Monumento Local de Cuba, desde el 23 de abril de 1996, refrenda ante la nación su significación. La declaratoria además como museo Isabel Rubio determinó un serio trabajo de restauración y búsqueda de los objetos patrimoniales de su colección, que permitirá a partir del 2018 continuar perpetuando a la patriota insigne de Pinar del Río.

Cada rincón de esta majestuosa edificación conserva los recuerdos del pasado, de la patriota y su época, expresada en muebles, objetos personales y en la arquitectura. En cualquier sitio del poblado donde vivió están presentes sus recuerdos, en parques y centros de trabajo o estudio que llevan su nombre.

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